
El intercambio de vivienda cobra fuerza
El
intercambio de vivienda toma fuerza entre aquellas personas que quieren vender su casa pero que no pueden disfrutar de un crédito.
Este sistema evita los gastos habituales asociados a la compraventa de vivienda y la obligación de obtener una
hipoteca. Sin embargo, se presentan otros inconvenientes que pueden ralentizar el intercambio: situación del inmueble y economía.
Según los datos del
Instituto Nacional de Estadística, desde enero de este año, hasta el pasado mes de julio, se han permutado un total de 5.756 viviendas.
Mariano Álvarez, miembro del Colegio de Registradores de la Propiedad afirma que "más de la mitad de los intercambios que se computan seguramente corresponden a una operación entre un
promotor y un
particular".
Sergio cuenta cómo intercambió su casa: "Tuve un bebé, cambié de trabajo y mi mujer necesitaba un espacio para estudiar, así que necesitaba una vivienda mayor". En principio, Sergio intentó vender su piso, pero ante la prolongada falta de comprador, se decidió finalmente por el intercambio.
No hay reglas a las que atenerse para el intercambio de inmuebles. Se puede permutar pisos por locales, terrenos por pisos, garajes por áticos... Todo depende de
las necesidades de los propietarios. Y concordar esas necesidades no es nada fácil.
No todas las viviendas coinciden en su valor y, parte del intercambio puede efectuarse en
dinero en efectivo.
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El Mundo